1. ¿Cómo debe actuar el profesional de enfermería al priorizar la atención (triaje)?
El profesional de enfermería debe actuar con criterio clínico, objetividad y fundamento ético, priorizando la atención según la gravedad, el riesgo vital y la urgencia de cada paciente, no por orden de llegada ni por presión de familiares.
El triaje implica tomar decisiones rápidas basadas en principios como:
- Urgencia clínica: atender primero a quien presenta compromiso inmediato de la vida o deterioro inminente.
- Justicia: distribuir el tiempo, recursos y cuidados de forma justa.
- Equidad: reconocer que no todos los pacientes necesitan la misma rapidez, sino la atención proporcional a su condición.
- Beneficencia y no maleficencia: actuar buscando el mayor beneficio y evitando daños por retrasos innecesarios.
El equilibrio entre justicia, equidad y urgencia clínica está en entender que tratar a todos igual no siempre es lo más justo. Lo ético es atender primero a quien más lo necesita en ese momento.
2. ¿Qué hacer si un familiar exige información sin consentimiento del paciente?
En esta situación, se debe mantener la confidencialidad y respetar la autonomía del paciente, incluso bajo presión emocional o familiar.
Si el paciente está consciente, orientado y con capacidad de decidir, solamente él puede autorizar qué información se comparte y con quién.
Por lo tanto, la actuación correcta sería:
- brindar al familiar una respuesta respetuosa y profesional;
- explicar que, por normas éticas y legales, la información solo puede ser compartida con autorización del paciente;
- consultar directamente al paciente si desea que se informe a su familiar
- registrar la situación en la historia clínica si es necesario.
3. ¿Cómo mantener la ética en situaciones de alta presión en urgencias?
- trato respetuoso y empático, incluso en intervenciones rápidas
- llamar al paciente por su nombre
- explicar brevemente procedimientos y tiempos de espera
- proteger su privacidad y dignidad
- evitar lenguaje brusco
- brindar contención emocional al paciente y su familia.
Además, es clave el trabajo en equipo, la buena comunicación y la organización del cuidado, para reducir errores y mantener la calidad ética de la atención.